Una muestra más de la ineficacia de la gestión de los directivos de Iberia y de que algo muy turbio planea por debajo de la reestructuración pretendida para la compañía es la noticia con la que nos desayunábamos esta mañana: la dimisión de José Pedro Pérez Llorca como vocal auditor de las cuentas de IAG, justo a dos días de que se presenten los resultados de la compañía matriz de Iberia y de IAG. Está claro que hay gato encerrado detrás de las cuentas, como venimos denunciando hace tiempo, y lo confirma que su principal auditor no quiera firmarlas.

Ayer os contábamos que Antonio Vázquez, presidente de Iberia, había reconocido trabajar los tres minutos más duros de  su vida entonando la “Novena” de Beethoven. Hoy, nos reafirmamos en que es cierto que este señor lo que es trabajar, ha trabajado muy poco como gestor, ya que con las nuevas informaciones queda demostrado que el problema que tiene Iberia viene motivado por la nefasta gestión que de la compañía han hecho sus directivos. Y es que Vázquez se ha dedicado a cantar… o a dar el cante más bien, y para operetas de salón, debe ser que no le parece bastante el melodrama que ha ocasionado a Iberia…

Un nuevo indicio de que tras la reestructuración de Iberia hay gato encerrado

Las cuentas de IAG están a punto de ser presentadas, y se hablará de las pérdidas enormes de Iberia, con las que pretenden justificar la reestructuración. Por un lado, nos encontramos la dimisión de Pérez Llorca que enlaza directamente con este tema, y por otro, con nuevos datos que desvelan los sindicatos -en este caso el Sepla-, que informaba ayer que las pérdidas ocasionadas en Iberia no vienen generadas en modo alguno por los salarios de los trabajadores, ni a la crisis de la economía española, sino al abandono del negocio de Iberia llevado a cabo desde que la española se fusionó con British Airways.

El problema de Iberia no  es un tema salarial, repetimos, sino un problema estructural que no se resuelve a costa de reducir plantilla y sueldos, sino gestionando correctamente sus activos y presentando un verdadero plan de crecimiento que haga a la compañía rentable.

Si la dirección de Iberia hubiera llevado a cabo la renovación de flota, como venimos denunciando desde la plataforma hace meses, la compañía hubiera perdido 200 millones menos, (y esto sin tener en cuenta las gestiones de compra de combustible y en el momento en el que se compraron). Sepla estima que las pérdidas operativas de Iberia durante 2012 superan los 300 millones, de los que 200 millones son debidos al gasto de combustible.

Además, no nos podemos olvidar de las acciones perjudiciales de los directivos de la compañía como la cesión de rutas, traspaso de viajeros y el trato al cliente. Estos son los números:

  • Según anunció la compañía el pasado año, estimó que las pérdidas por huelgas convocadas por los incumplimientos de convenio y la creación de IB Express, ascendieron a 50 millones de euros.
  • En cuanto a la carga, se  pone de manifiesto la pérdida de ingresos de más de 28 millones, por la cesión de negocio (sobre todo a British Airways).
  • De los más de 300 millones de euros de pérdidas operativas que va a presentar Iberia, se restaran los 260 millones de las cesiones salariales de los trabajadores, los 50 millones de pérdidas ocasionadas por las huelgas y los 199 millones de euros de  ahorro en consumo de combustible si se hubiera efectuado la renovación de flota, Iberia hubiera obtenido beneficios.

Las pérdidas que Iberia pretende justificar reflejan la intención de la directiva de reducir el peso de la propia compañía española Iberia en la fusión. De nuevo, desde la plataforma, reivindicamos un plan viable de futuro para Iberia y el desarrollo profesional con compromisos de futuro y de desarrollo para Iberia. Porque sabemos que es posible. #saveiberia