Hoy queremos, desde Más Iberia, presentar una evidencia más de que Iberia no tiene futuro mientras no se presente un verdadero plan de crecimiento para la compañía. Esta evidencia la encontramos en el hecho de que 2.214 empleados han solicitado acogerse al ERE de Iberia durante 2013, cuando el cupo fijado por la compañía era de 1.801. Son 413 trabajadores más de los previstos en el cupo, o lo que es lo mismo, para cada 100 puestos de extinción de contrato, se han presentado 123 solicitudes.

Suscribimos desde aquí la información publicada en Eldiario.es, donde se deja clara constancia de que…

“(…) tras continuas declaraciones de la dirección de IAG y de la propia Iberia advirtiendo de que la empresa no es más que un criadero de pérdidas, se justifican desde hace un par de años los continuos recortes de capacidad y de aviones, la enajenación de activos en favor de IAG, y se avalan recompensas de hasta dos millones de euros de indemnización de directivos, como en el reciente caso de la dimisión de Rafael Sánchez Lozano. Así, en la plantilla ha calado la convicción de que la compañía tiene un mal presente y un peor futuro y que lo razonable es huir mientras se pueda.”

“Huir mientras se pueda”. No puede expresarlo mejor el periodista. Tanto es así que, según esta información, son 164 los pilotos que han presentado su voluntad de dejar la empresa, cuando el cupo que fijaba Iberia era de 150.

¿Qué se cuece en Iberia para que sus trabajadores estén intentando huir de ella?

Está claro que los trabajadores son conscientes de que no hay futuro para Iberia. Deducen que, de quedarse en la compañía, más pronto que tarde tendrán que salir de ella (quién sabe si incluso en peores condiciones) porque no existe un plan de crecimiento que garantice la supervivencia de la misma.

A esta situación se suma que todos los colectivos que en principio aceptaron la propuesta del mediador Gregorio Tudela, ahora acusan a Iberia de actuar de “mala fe”. En paralelo el Sepla ha demandado a Iberia porque considera la mediación «discriminatoria».

¿Hace falta algo más? ¿Qué necesita Iberia para darse cuenta de que está llevando a la ruina la compañía? Esa mano negra de la que ya hemos hablado (IAG, para aquellos que aún tengan dudas) parece que cuenta con un as en la manga que hace olvidar a los directivos de la española que lo que necesita Iberia para tener futuro es un verdadero Plan de crecimiento a través de la recuperación de rutas, la renovación de aviones y evitando el cese de negocios con resultados positivos (como la carga o el handling) a otras aerolíneas (como British Airways o la propia Iberia Express). #SaveIberia