Llevamos meses hablando de Antonio Vázquez y Rafael Sánchez Lozano, presidente y CEO de Iberia, y ambos consejeros de IAG, la matriz de Iberia y British Airways. Sabemos perfectamente cómo están actuando, mintiendo a la opinión pública acerca de lo que realmente está sucediendo en Iberia, ocultando el verdadero problema de fondo, que no es otra cosa (nada más ¡y nada menos!) que su nefasta gestión y el vaciamiento de la compañía aérea para reflotar British Airways. Pero ¿qué pasa con el resto de consejeros españoles en IAG? ¿Por qué y de qué se esconden? ¿Por qué no salen a defender una Iberia rojigualda? ¿Ya han cambiado el café por el té en sus despachos?

La semana pasada José Pedro Pérez Llorca nos daba las buenas noches anunciando su dimisión como vocal auditor de las cuentas de IAG, justo a dos días de que se presentaran los resultados de la compañía matriz de Iberia y de BA. Está claro que hizo mutis por el foro porque algo muy turbio esconden las cuentas de IAG, pero lo hizo sin renunciar a su asiento en el consejo de administración del holding que agrupa a Iberia y British. Bien, pero ¿dónde está el resto?

¿Dónde está César Alierta? ¿Por qué no alza su voz para evitar que Iberia suprima rutas de su mercado natural que harían que los ingresos superasen las pérdidas en el balance de la aerolínea? ¿Dónde está José Manuel Fernández Norniella?, ¿no se da cuenta de que Iberia perderá así su liderazgo? ¿O es que acaso no les importa el color de la bandera si los billetes siguen siendo verdes?

¿Qué hace Manuel Lagares Gómez-Abascal que no denuncia que Iberia está respaldando los fondos de  pensiones de los británicos con todos sus activos, incluida su Caja, que se ha visto reducida de los 3.004 millones que tenía en el año 2008 a los poco más de 1.000 millones actuales?

Desde esta plataforma ya hemos alertado a la opinión pública de que Iberia ha perdido el negocio de carga, que ha significado la pérdida de 21 millones de euros, y que ha cedido la producción a otras compañías como Vueling y Air Nostrum perdiendo 140 millones de euros. No deja de sorprendernos que los consejeros españoles en el seno de IAG no se hayan pronunciado al respecto.

Reclamamos que todos y cada uno de los consejeros españoles de IAG se impliquen en salvar Iberia. Porque si cae Iberia, nos estrellamos todos. #SaveIberia