De nuevo se dan pasos atrás en la negociación entre Iberia y sus trabajadores. De nuevo somos testigos de cómo a Iberia no le interesa, en absoluto, negociar. De nuevo vemos cómo la palabra de hoy es papel mojado mañana. Pero no nos asombra. Somos conocedores de las formas con las que se maneja la compañía.

El plazo para la negociación de la productividad ha terminado en fracaso, ya que los representantes de los trabajadores no han aceptado la propuesta hecha por la dirección de Iberia. Como consecuencia de esta negativa,  la aerolínea española “se ha visto en la obligación” de reducir un 4% (más) los sueldos de los trabajadores ya que no han logrado un acuerdo sobre la productividad. Los representantes de los trabajadores acusan a la compañía de actuar de “mala fe” y de intentar imponer medidas recogidas en el proceso de inaplicación del convenio que fueron retiradas como resultado del proceso de mediación.

Sin embargo, lo que la compañía no hace público es que los trabajadores, de nuevo, han ofrecido mayores sacrificios como trabajar más horas por menos, con el objetivo de aumentar la productividad y asentar así una de las bases del futuro crecimiento de la compañía. Sin embargo, Iberia ha preferido rebajar un 4% los sueldos antes que aumentar más de un 4% su productividad como recogían las propuestas de los trabajadores.

Una vez más, desde Más Iberia denunciamos la existencia de una “presión externa” con nombre propio: IAG. Es el holding en que se unen Iberia y Bristish Airways quien mueve los hilos de estas negociaciones. Si no ¿por qué Iberia no tiene interés en negociar con sus trabajadores para contribuir a la viabilidad de la compañía? Lo único que está claro es que a IAG no le importa la productividad de Iberia, ni le importa su futuro, sólo imponer sus tesis y poner a buen resguardo a British Airways mientras sigue adelgazando a Iberia. #SaveIberia